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Este titulo le sonará a muchos como una condición con la que no se identifican.

Cuando oímos este término, nos suena como si se tratara de un naufragio, un terremoto, una enfermedad terminal…lo que la gran mayoría de la personas no son conscientes es como, mientras estamos en nuestra actividades diarias estamos viviendo desde esta condición de Supervivencia.

Para comenzar quiero dejar un concepto claro, la adrenalina y el cortisol son hormonas que el sistema simpático de nuestro SNC (sistema nervioso central) segrega cuando la mente encuentra que necesitamos energía para llevar a cabo una actividad. Desde empezar a despertarnos en la mañana , hasta poder defendernos en la calle si alguien nos quiere robar el celular, o si nuestros hijos están en peligro o si sentimos la urgencia de competir por ganarnos un negocio.

El dato curioso es que la mente humana tienen la capacidad de vivir como reales en estas “películas” aun si la situación no se esta dando en la realidad. Nuestra mente y su capacidad de visualización hacen creer al cerebro que aquello que estamos imaginando y pensando es real. ¿No les ha pasado que están imaginando(por ejemplo), un momento futuro en el que se van a despedir de una persona amada porque  alguno se va a ir a vivir a otro país?, y de repente se encuentran llorando, con la cara toda mojada, y buscando un kleenex, sientiendose tristes y con un estado de animo melancólico? 

Bueno, eso mismo sucede con cualquier situación que imaginemos, incluyendo una situación que nos genere stress. Nuestro inconsciente toma esta experiencia como real y el mensaje que envía al cerebro es acorde a esta ilusión y el cuerpo responde segregando los químicos necesarios para que esa emoción se exprese en el cuerpo. 

 

Somos seres sociales y vivimos en comunidad, por lo cual recibimos educación, valores y heredamos creencias y costumbres culturales. Esta información se instala en nuestro inconsciente y se convierten en los programas que nos “manejan” la manera en que vemos y percibimos la vida y el mundo. Por ejemplo,  cuando decimos frases como: A mi no me gustan las personas que no dicen todo lo que están pensando” o “ Yo tengo que trabajar 12 horas diarias sino no estoy siendo productivo”. Esta información se expresa de manera automática en nosotros y no somos conscientes que son programas que están eligiendo nuestra vida por nosotros. Los juicios que hacemos de los demás también se basan en estos valores y creencias que están instalados en nuestro inconsciente y que hacen que reaccionemos de determinada manera frente a ciertas situaciones, situaciones que, nos pueden llegan a incomodar tan intensamente como para que se nos cambie incluso nuestro estado de animo.

 

Así como estos ejemplos anteriores, también vivimos en estados que se pueden denominar estados de supervivencia. Los programas que están “prendidos” en nuestro inconsciente nos envían información que nos llevan a estar en estados de alerta, estados que hacen que nuestro cerebro interprete como estados de “peligro” , para lo cual envía señales al cuerpo para que se prepare para afrontar y resolver estas situaciones. Estas señales como mencionaba anteriormente, disparan en el SNC, el sistema simpático que genera la segregación de hormonas de cortisol y adrenalina, haciendo que se eleve el ritmo cardiaco, redirigiendo la sangre principalmente a las extremidades de tal manera que la zona interna de nuestro cuerpo queda desprovista de suficiente sangre para la regeneración de las funciones celulares.

 

Así pues, si en nuestro inconsciente podemos tener programas que nos mantienen en estrés como por ejemplo: “vamos a perder el trabajo”, “alguien nos va a salir adelante´”, “ no estamos siendo suficientemente agiles”, “si me tomo un “break” seguro perderé mi casa”, “si estoy trabajando en lugar de estar cuidando de mis padres, ya que su integridad depende de mi que soy el hijo menor”, “si gano mucho dinero seguro me tocara asumir mas responsabilidades de las que seria capaz de manejar” , “si me voy a almorzar con mis amigas estoy siendo mala madre para mis hijos”, miles y miles de diferentes opciones basados en la culpa y el miedo que nos mantienen en estado inconscientes y prolongados de estrés. 

En toda las situaciones en que vivamos sentimientos de culpa, miedo, ansiedad, depresión, soledad, stress, falta de sueño, etc, estaremos enviando información a nuestro cerebro sobre un estado de supervivencia que nos obliga a atender. ¿Como se atiende? Poniendo el cuerpo y la mente a responder con el sistema hormonal e inmunológico y segregando las hormonas necesarias para suplir esta necesidad. Pero el problema se encuentra es en el tiempo prolongado en que nos exponemos a vivir en este estado. Muchas veces situaciones imaginarias e inconscientes se pueden vivir por semanas, meses, y años; y no existe un sistema vivo que pueda soportar estos niveles de estas hormonas por un tiempo así de prolongado, ya que al hacerlo estaríamos viviendo en incoherencia y el SNC estaría enviando esta información de esta misma calidad incoherente a nuestro cuerpo exponiéndolo a bajas en el sistema inmunológico, a poca regeneración celular y nos expone a encender genes de enfermedades que luego los médicos les llamaran “hereditarias” …pero de eso hablaremos en otro Blog.

Por ahora tomate unos minutos y pregúntate si estas viviendo en estado de supervivencia? Hacer consciencia sobre este estado es un paso gigantesco en el proceso de sanación mental, física, emocional y espiritual.

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